
Cada vez que doy vuelta la esquina, me acuerdo de esa calle.
Las calles del pueblo, una por una las recorro con mis pies y con mi cabeza. Mis ojos las interrogan. Y sí, es que crecí acá, mezcla de campo y poca, poquísima ciudad. Rara combinación de casas y despoblado. De saber y no saber absolutamente nada. De conocerte pero no saber quién sos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario